Musa Camara (Mauritania, 28 años) no tiene trabajo. Pasa sus días solo, explorando los hermosos bosques y las caóticas zonas residenciales que rodean Cassà de la Selva, el pueblo donde vive. Intenta encontrar piñas y ramas para recolectar, que luego vende a pequeños comercios de la zona. Con las escasas ganancias de estas transacciones, este joven africano vive precariamente en una casa compartida con otros migrantes. Debido al riesgo de este trabajo, Musa ocasionalmente intenta encontrar trabajo en las zonas residenciales. Sin embargo, a menudo no sabe qué hacer y simplemente deambula. Vive al margen de la sociedad europea del siglo XXI, pero su oficio es el más antiguo que existe: la recolección de recursos naturales. Con un ritmo lento y pocas palabras, la cámara sigue a Musa en sus aventuras por la vida cotidiana de un país que aún sufre las devastadoras consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria. Musa lucha por sobrevivir de una manera primitiva y hermosa. SOTOMAS es testigo del choque entre un joven africano y la sociedad española, a la que intenta integrarse sin éxito. De alguna manera, Musa parece mantener el ánimo alto: los ríos de su tristeza fluyen bajo tierra.
Especificaciones
77 minutos, España, 2017.
Cast: Musa Camara, Sambia Diallo, Deborah Marín.
Fotografía: Aïda Torrent
Escrito y editado por David Gutiérrez Camps
Productor: John Bartleby, Albert Baquero
Director: David Gutiérrez Camps
festivales de cine
Festival de Cine Europeo de Sevilla
Festival de Cine D'A de Barcelona
Festival de Cine Nuevos Horizontes de Breslavia
Temporada alta
Cinespaña, Festival de Cine Español de Toulouse
Atlántida Film Festival
Citas de la crítica
“Una obra pura y bella”, Jordi Batlle Caminal, La Vanguardia.
“La exposición de las condiciones de los trabajadores migrantes es reveladora”, Francisco Marinero, El Mundo.
“Un hermoso poema visual”, ¿Qué hacemos? La Vanguardia.
“La película tiene un raro efecto hipnótico que atrae al público por su sencillez”, Javier Martín Corral, Redrum.
“Respira vida y verdad en cada fotograma”, Jordi Batlle Caminal, La Vanguardia.
“Un buen ejemplo de un trabajo que cuestiona los límites estéticos y narrativos del documental, utilizándolos para crear una película muy interesante”, Pablo Vázquez Pérez, Cine Maldito.
